TERAPIA DE LENGUAJE

El ser humano es un ser social por naturaleza, por lo que de manera natural sentirá la necesidad de comunicarse con su entorno.

Para entablar el proceso de comunicación el ser humano deberá establecer un código mediante el cual dependerá su comunicación (lenguaje).

La edad de aparición de las primeras palabras con intención de comunicarse (mama, papá, leche pueden ser las más comunes) pueden aparecer alrededor del primer año 3 meses y primer año 6 meses (monosílabos).

Dentro del transcurso de esta primera aparición fonética, el niño irá experimentando entre sílabas, balbuceos y palabras cortas, logrará estructurar algunas oraciones pequeñas con lógica.

Un lenguaje ya estructurado (la conformación de oraciones cortas para expresar lo que desea) ya debe estar estructurado en gran medida a los 2 años de edad.

Entre los dos y tres años de edad los padres pueden notar una "explosión" en el lenguaje del niño, logrará ampliar de manera significativa su vocabulario y la complejidad de las oraciones que utilice irá incrementando, y a los cinco años esperamos la culminación de estructuras lingüísticas propias de la adultez.

Los desfases respecto a la cronología "normal" de adquisición que persiste por arriba de los cinco años, éstos merecen la evaluación de un especialista.

Es fundamental que un profesional de la intervención en el área de lenguaje entienda este problema no solamente como alguna falla en algún punto del proceso de comunicación (oído, cerebro o los órganos periféricos del lenguaje), debe de contemplar cuestiones relacionadas a la interacción y con los contextos donde se producen los cambios comunicativos y lingüísticos.

  • Retraso en la adquisición del  lenguaje
  • Cuando existe un desfase en la aparición de las estructuras normales del desarrollo en el lenguaje.
    Algunos de los síntomas son:

    • Alteraciones fonológicas y las limitaciones de vocabulario.
    • La aparición del lenguaje y su expresión oral, se inicio con un año o año y medio de retraso.
    • Retraso del desarrollo lingüístico general en todos los componentes del sistema.
  • Problemas de articulación (problemas para pronunciar ciertas letras o sílabas)
  • Dificultades de comprensión y estructura gramatical
  • Dificultades en la codificación y comprensión
  • Trastornos específicos del lenguaje
  • Son aquellos  casos en los que las problemáticas iniciales se han consolidados hasta presentar algunos de los siguientes síntomas:

    • Problemas de tipo expresivo y de comprensión.
    • Asincronías de los distintos componentes, empalman habilidades propias de su edad, con la ausencia o formación errónea de estructuras más simples. Su nivel de desarrollo general lingüístico no es parejo.
    • Componente morfosintáctico alterado sobre todo en el uso de situaciones de interacción espontánea, como la conversación o la narración de una historia. Su capacidad de expresión es incoherente y desestructurada.

Un retraso en el lenguaje puede desembocar en un trastorno específico si no se atienden las primeras manifestaciones del desajuste en el desarrollo.

Las problemáticas más grandes dentro de un  trastorno  específico del lenguaje es la omisión a distintos niveles de la información que el niño recibe como: omisión  de la idea principal o personajes, omisión de elementos fundamentales para la cohesión y comprensión del discurso (pronombres, preposiciones, verbos, sujetos etc).

La devolución final de la información será deficiente y poco coherente.

¿Como identificar si es posible que mi hijo (a) tenga algún problema de lenguaje?

  • No presta atención  o lo hace de forma dispersa
  • Cuando le hablan, muestra evidencias de no escuchar
  • Sus intervenciones o aportaciones dentro de una conversación no guardan relación con el tema que se está tratando.
  • Sus respuestas son  incoherentes
  • Su habla es ininteligible
  • Dificultades para narrar historias o eventos
  • Escasa intención y/o capacidad de comunicación, lo que le puede generar problemas para hacer peticiones, formular preguntas, describir objetos, explicar situaciones etc.
  • Muestra rechazo al hablar o habla poco.
  • Se muestra nervioso o molesto mientras habla.
  • Habla poco fluida
  • Errores importantes en la lectura y escritura.
  • Lenguaje limitado en comparación a los niños de su edad.
  • Dificultades para hacer correctamente preguntas.

 

Los síntomas mencionados no son exclusivos de niños, también pueden permanecer en la adolescencia o en la edad adulta.

Si identificas algunos de los síntomas  mencionados con anterioridad, en tu hijo; o en cualquier persona (adulto). No dudes en consultar a una especialista.